Lambán asiste en Ejea a la inauguración de un Monumento en memoria de los asesinados entre julio y octubre de 1936, víctimas de la represión franquista

El alcalde de Ejea y secretario general del PSOE de Zaragoza, Javier Lambán ha presidido esta tarde en el Cementerio Municipal de esta localidad zaragozana, junto a la fosa común, el emotivo acto de inauguración del Monumento Memorial erigido por iniciativa del Ayuntamiento ejeano para honrar la memoria de quienes fueron asesinados entre julio y octubre de 1936, víctimas de la represión franquista.

En aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, el Ayuntamiento de Ejea ha promovido esta iniciativa con la que se pretende contribuir a honrar a todas aquellas personas que lucharon por la libertad, la igualdad y la democracia, que fueron leales a la II República y por cuya defensa les arrebataron violentamente sus vidas.

“Nunca ha brillado tanto el sol de la justicia para nosotros como esta tarde”, señaló Javier Lambán al inicio de su intervención en este acto, para añadir a continuación que ahora “tenemos la satisfacción del deber cumplido”.

Esta tarde –continuó—“enterramos bien, enterramos como Dios manda, a nuestros muertos” porque “quienes los amontonaron aquí trataron de cubrirlos de venganza y rencor, erradicarlos de la memoria colectiva”. Hoy “vamos a hacerles vivir para siempre con nombres y apellidos en nuestros corazones”.

En opinión de Javier Lambán, esta tarde “nos embargan emociones de dos clases”. Por un lado, una puramente política, para los que “nos sentimos creyentes y partícipes de los valores que inspiraron su vida, herederos de su obra y tarea”. Con este monolito “testimoniamos nuestro compromiso para seguir impulsando la tarea que ellos dejaron empezada”.

Y por otro lado, el alcalde de Ejea se refirió a la emoción “cívica”, la que invitó a compartir “a cualquier persona de buena voluntad” puesto que la convivencia “ha de ordenarse reconociendo a cada cual sus derechos”.

Los hombres y mujeres enterrados aquí “tienen en común que se sintieron embriones de un mundo nuevo que ellos no llegaron a ver” y por ello, Javier Lambán concluyó afirmando que hoy es un día “de justicia”.

Por su parte, el historiador José Antonio Remón, responsable de la elaboración de la nómina de víctimas cuyos nombres aparecen en el monumento, subrayó que este es un acto de “normalidad democrática”. Los nombres de la mayoría de estas personas “nunca han figurado en una lápida, ya que sobre esta fosa común la única losa que ha habido ha sido la del olvido y la indiferencia oficiales”.

En el Monumento Memorial aparecen los nombres de 417 víctimas, de los cuales 388 eran hombres y 29 mujeres, pertenecientes a 30 localidades.

Remón concluyó que si hay algo que unió a todos estos hombres y mujeres fue “el compromiso con las reformas que favorecían a los más débiles” y su objetivo por lograr “una sociedad más libre y más justa”.