Las abstenciones del PP y el PAR impiden quitar la medalla a Franco.

Miguel Lavilla: “Teníamos la obligación moral de presentar esta moción porque hubo concejales de este consistorio fusilados”

El voto dividido tanto de los concejales del PP como de los del PAR impidió en el pleno celebrado ayer por el Ayuntamiento de Calatayud que se dejara sin efecto el acuerdo plenario del 26 de diciembre de 1951 de esta misma institución por el que se concedió la medalla de oro de la ciudad a Francisco Franco.

La moción presentada por el grupo socialista no salió adelante debido a la abstención de dos de los cuatro concejales del PAR y de siete de los nueve concejales del PP, entre los que se encontraban los principales representantes de ambas formaciones, el aragonesista José Antonio Sanmiguel y los populares Mercedes Sarrate y José Manuel Aranda.

Para que se hubiera aprobado la retirada de la medalla de oro a Franco era necesaria la aprobación por parte de dos tercios del pleno, por lo que los votos del PSOE, CHA y parte del PP y PAR no fueron suficientes.

En el discurso que la Comisión municipal del Ayuntamiento de Calatayud leyó en presencia del dictador para entregarle la medalla otorgada en 1951 se hizo mención a los “méritos y virtudes” que hizo este para salvar a la “patria en momentos de peligro, con pulso sereno”.

 

A continuación se reproduce uno de los fragmentos de este discurso: “Hondamente emocionados, como quien recibe un honor inmerecido, preséntase a Vuestra Excelencia una Comisión del Ayuntamiento de Calatayud, para haceros entrega de la Medalla de Oro de la Ciudad y del Pergamino que perpetúa el acuerdo municipal de concesión, no como un pobre premio a los méritos y virtudes que concurren en V. E. sino como una muestra de agradecimiento a quién salvó la Patria en momentos de peligro y continúa, con pulso sereno y bondadoso corazón, llevándola a un mejor destino”.

Medio siglo después de que se le reconociera a Francisco Franco con la máxima distinción de la ciudad, los concejales de PP y PAR que permitieron ayer que el dictador siga ostentando esta medalla en el futuro se escudaron en no “querer reabrir heridas”.

Por su parte, el portavoz del grupo socialista, Miguel Lavilla, señaló que precisamente el propósito de esa moción era “cerrar las heridas”, principalmente las de aquellos que sufrieron en su carne la represión o que perdieron a un familiar, amigo o conocido a causa del “pulso sereno” del dictador que se premió entonces.

“Desde el grupo socialista teníamos la obligación moral de presentar esta moción porque hubo concejales de este consistorio fusilados. Desde esta formación consideramos que los concejales que se han abstenido no han estado a la altura de las circunstancias y que realmente tienen algún interés en que no se cierren las heridas”, concluyó Miguel Lavilla.

Según el portavoz socialista, la abstención de los concejales del PAR y el PP va en contra de la legislación vigente, ya que el artículo 15 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, conocida como Ley de la Memoria Histórica, establece que las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de “menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.

Por último, Lavilla recordó que el acuerdo plenario de 1951 fue “adoptado en un régimen dictatorial, en el que la libertad y la seguridad no se encontraban garantizadas, por lo que deben ser objeto de revisión desde los principios y valores democráticos que nuestra constitución establece”.