En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Zapatero aseguró que entre las ayudas que se revisarán no figurarán los 2.500 euros por maternidad o adopción, ya que es una medida de política social y no fiscal, por lo que «no hay ni el más mínimo horizonte de cambiarla».
En cambio, sostuvo que hay «más margen» respecto a la deducción de los 400 euros en el IRPF, porque se aprobó en un momento en el que las familias estaban ahogadas por el incremento de los tipos de interés y su repercusión en las hipotecas, y por el alza de los precios, un escenario que ha cambiado radicalmente.
La revisión de esa deducción se acometerá «en función del escenario y del diálogo parlamentario», declaró el presidente del Gobierno, que insistió en la necesidad de ajustar los impuestos porque «la política fiscal debe responder a la situación económica».
Además, defendió que España acomete esta revisión tributaria en un momento en el que la presión fiscal es la más baja desde 1995 y está siete puntos por debajo de la media europea gracias a las rebajas en el Impuesto de Sociedades y en el IRPF, y gracias a la supresión del tributo sobre el patrimonio.
«Habrá algún ajuste, algún cambio, alguna revisión, alguna a la alza y alguna a la baja, pero en todo caso serán limitados y en algún supuesto con carácter temporal, y atenderán a los criterios de progresividad y de preservar a la clase media y a los trabajadores», declaró Zapatero.
El presidente del Gobierno insistió en que esas revisiones serán limitadas porque su intención es «preservar y mantener la moderación fiscal» en lo que afecta a las empresas y en lo que se refiere, sobre todo, a la imposición en torno al trabajo, para poder estimular la creación de empleo.
«No se trata de recaudar más o menos, porque eso dependerá del crecimiento económico, sino hacer una política más instrumental», señaló Zapatero, que además descartó que haya un objetivo de incrementar en dos puntos la presión fiscal.
Así, destacó que el interés del Ejecutivo es impulsar la actividad, «ya que los ingresos del Estado dependen fundamentalmente» de ella. «Si hay un período de fuertes ingresos, es conveniente hacer una bajada de presión fiscal. Si en cambio hay una recesión económica grave, es lógico que no puedas hacer la misma política, sino otra con un matiz (fiscal), pero siempre dentro de un principio de moderación fiscal», insistió.
El jefe del Ejecutivo explicó que esos cambios se introducirán en el proyecto da Presupuestos Generales del Estado para 2010, que tendrá como principal objetivo la recuperación económica, pero también recogerá una reducción del gasto público para estabilizar las cuentas y conseguir que el déficit del conjunto de las administraciones esté por debajo del 3% del PIB en 2012, como exige la Comisión Europea.
«La Ley de Presupuestos será el vehículo normativo en el que el Gobierno explicitará la política fiscal, que vendrá presidida por los principios de moderación fiscal y utilidad para la recuperación económica», subrayó Zapatero.
ETA
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha afirmado que la banda terrorista ETA ha sufrido «posiblemente el mayor golpe material en los últimos años con la localización de catorce zulos en el sur de Francia en los que se ha intervenido una gran cantidad de armas y explosivos.
El jefe del Ejecutivo se ha referido así a la operación que las Policías francesa y española han llevado a cabo, desde el pasado día 19, en su comparecencia ante los medios de comunicación tras el Consejo de Ministros, que ha iniciado precisamente refiriéndose a la lucha antiterrorista y recordando a los tres miembros de las Fuerzas de Seguridad asesinados por ETA este año.
Tras recordar al policía Eduardo Puelles y a los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá, el presidente del Gobierno ha recordado que en lo que va de año han sido detenidos 62 presuntos miembros de la banda terrorista, 25 de ellos en Francia.
«Todos ellos son responsables de los aparatos de falsificación, del aparato militar y de información», ha dicho Zapatero, que ha agregado que «con ello se ha puesto de manifiesto la labor progresiva» de desmantelamiento de la cabeza de ETA llevada a cabo en los últimos meses».
El jefe del Ejecutivo ha reiterado la «determinación inflexible» del Gobierno para luchar contra ETA y ha señalado que el número de detenidos es la constatación de que las Fuerzas de Seguridad «cada vez detienen a más terroristas y cada vez detienen antes a aquellos que están en la actividad terrorista».
Zapatero ha destacado la importancia de la última operación desarrollada contra ETA, que ha permitido localizar 14 zulos e intervenir más de 700 kilos de explosivos, 30 armas cortas, un subfusil, 24 recipientes en diferentes fases de elaboración para ser utilizados como bombas-lapa, abundante munición, documentación y material informático y electrónico. «Constituye posiblemente el mayor golpe material a ETA en los últimos años, ha asegurado el presidente del Gobierno. Tras señalar que las incautaciones han permitido «desactivar las posibilidades de hacer daño y de causar dolor que esos arsenales contenían», Zapatero ha recordado que ETA «sigue conservando su capacidad y su voluntad de matar».
«Por eso no vamos a descansar, no vamos a flaquear ni un solo momento, vamos a seguir debilitando a ETA en todos los frentes y con apoyo de todos los demócratas», ha manifestado.
El jefe del Ejecutivo ha agradecido el apoyo de las fuerzas políticas y sociales a la política antiterrorista porque «nos hace más fuertes», y ha hecho una mención especial a la labor «ejemplar» del Gobierno Vasco presidido por el socialista Patxi López.
«Patxi López está liderando de manera ejemplar la lucha por la libertad y contra el terror, la lucha por acabar con los espacios de impunidad y por extender la conciencia social y democrática de aislamiento y de deslegitimación de cualquier tipo de acción violenta», ha concluido.
«Lo peor de la recesión ha pasado pero quedan meses difíciles»
El presidente del Gobierno consideró hoy que «lo peor de la recesión económica y de la destrucción de empleo ha pasado», pero, advirtió, aún «quedan por delante meses difíciles» hasta ver la recuperación económica y la vuelta a la creación de puestos de trabajo.
En su comparecencia posterior al Consejo de Ministros, Zapatero señaló que, aunque la caída de la Economía se está ralentizando ya en términos trimestrales y hay países como Francia o Alemania que han vuelto a crecer, «esto no supone que la recuperación vaya a ser inmediata».
Añadió que el PIB de ambos países empezó a caer antes que el español, de ahí que hayan empezado a recuperarse antes, y en cualquier caso consideró una buena noticia para España, especialmente para el sector exterior, que estas dos economías estén ya mejorando.
Asimismo, Zapatero subrayó que la mayoría de los indicadores financieros están evolucionado favorablemente, lo que supone una «base sólida» para la recupesación de la economía, que permitirá mejorar e introducir las reformas necesarias.
Recordó que el anterior modelo económico, sustentado en exceso en determinadas actividades como la construcción, ha generado un «altísimo» nivel de desempleo en «muy poco tiempo», y por ello el modelo de recuperación debe basarse en un patrón de crecimiento más sostenible.
Así, el principal objetivo del Gobierno será la Ley de Economía Sostenible, que tratará de incentivar el nuevo modelo de crecimiento, y se sustentará en principios de buena regulación económica que permitirán crear un marco normativo «estable, más transparente» y con menos cargas administrativas, añadió.
Esta norma, según el presidente, también agilizará la creación de empresas y la contratación pública, reformará las estructuras educativas para que sean el pilar del nuevo modelo productivo, incluirá incentivos fiscales y reforzará las actividades empresariales.
Junto a la Ley de Economía Sostenible, el presidente del Ejecutivo subrayó que el objetivo irrenunciable del Gobierno será también preservar la cohesión y la protección social, así como el estado de bienestar.
A su vez, Zapatero recordó que el Plan E contra la crisis ha ayudado a paliar el impacto «tan grave» de la recesión económica, especialmente en casos como el aumento del desempleo en la constsucción, y aseguró que ha permitido mantener 400.000 puestos de trabajo.
También recordó que se ha hecho frente a la restricción crediticia a través de las líneas del Instituto de Crédito Oficial (ICO), y se ha dotado de mayor financiación a pymes y autónomos.