Según se señala en ese comunicado, esta es una fecha «que ha quedado grabada en la memoria de este país, no sólo por la magnitud de los acontecimientos sino, sobre todo, por la magnitud del dolor e impotencia que sufrimos desde ese día. El tiempo cura algunas heridas, otras las deja abiertas como muestra de indignación y repulsa frente al terror».
También añade que «la herida que se abrió ese día en Madrid no cicatrizará nunca» y que «conservamos en nuestro corazón la memoria de cada una de las personas que perdieron su vida, de los miles de ciudadanos que quedaron heridos, de sus familiares y amigos».
A ellos «va dirigido principalmente nuestro apoyo y reconocimiento, pero también a todas las personas que colaboraron desinteresadamente y a los profesionales que atendieron a las victimas. La sociedad entera supo estar a la altura de las circunstancias. Y no era fácil».
Por último, afirma que España demostró «que es un pueblo solidario y comprometido, responsable y maduro» y que «la respuesta que más daña los intereses de la sinrazón y la barbarie es la unidad». La violencia y el odio «sólo se combaten si estamos unidos» y «juntos podremos algún día ser nosotros, los demócratas, quien celebremos el aniversario de un mundo sin terrorismo y sin violencia».