como aun se recoge en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud y en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales de la Asociación de Psiquiatría estadounidense.
Los socialistas piden al Gobierno que active “las gestiones oportunas ante la Organización Mundial de la Salud, para la retirada de la clasificación de la transexualidad o disforia de género como enfermedad mental, aprovechando el proceso actualmente en curso de revisión de las clasificaciones que establece dicha entidad de referencia en los sistemas sanitarios y los ordenamientos jurídicos correspondientes”.
La portavoz socialista de Igualdad, Carmen Montón, considera que, “gracias a los avances logrados en nuestra legislación a favor de la igualdad legal de las personas homosexuales y transexuales, España se ha convertido en referente internacional de la lucha por la igualdad y la no discriminación de este colectivo y, como tal, tiene la obligación moral de liderar esta batalla también en el plano internacional”.
En este sentido, la iniciativa –cuya presentación coincide con la conmemoración el 17 de mayo del Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia- responde al objeto de “levantar los obstáculos y establecer las condiciones que eliminen la discriminación que sufren las personas transexuales, promoviendo de esta forma la construcción de una sociedad más justa y equitativa”, según explica el diputado Daniel Méndez, firmante de la misma.
En España, según datos de la Fundación para la Identidad del Género, existen en la actualidad 30.000 personas transexuales, que representan “uno de los sectores poblacionales más catigados y al que se han conculcado mayor número de derechos”, una discriminación que “tiene su máxima expresión en la pervivencia de la clasificación de la transexualidad como enfermedad mental en los catálogos de la OMS y de la APA”.