Millones de europeos siguen sufriendo los efectos de una ortodoxia económica que exige duros recortes en el gasto público a todos los niveles. Mientas tanto, la actividad económica sigue estancada en todo el continente porque la Austeridad No Está Funcionando. Y, al frenarse o estancarse el crecimiento y como varias de las economías más importantes vuelven a entrar en recesión, el desempleo sigue creciendo en toda Europa. Con el paro juvenil por las nubes en casi toda Europa, una generación de jóvenes va a ser privada de los derechos y oportunidades que han sido disfrutados por las generaciones previas.
Por tanto, la Comisión Europea debe impulsar una agenda de estímulos económicos para generar crecimiento y el empleo.