Desde la etapa infantil a la universidad, todos estamos de acuerdo contra una medidas que se encaminan a una enseñanza selectiva, segregadora y que devalúa la formación profesional y no resuelve los problemas reales de la educación.
Sobran razones para apoyar la huelga del 9M porque el rechazo es generalizado en toda la comunidad educativa e incluso del Consejo de Estado, y por su sesgo ideológico.
Además provoca la desigualdad en el acceso a la educación, elimina la Educación para la Ciudadanía, supone concesiones a la concertada y todo ello obviando la opinión de la comunidad educativa.
Es por tanto una reforma educativa, pregonada por WERT, que responde a los objetivos de cómo quiere el PP que sea el futuro de la sociedad española, más que a las metas que pudieran establecerse tras un análisis riguroso de la situación actual de la educación en España.