Elecciones Europeas

Europa debe corregir su rumbo y adoptar medidas que afectaran a la vida de todos durante generaciones, y por ello es muy importante poner en valor estas elecciones.

Por Pedro Manuel Sopeña Gómez

Una de las claves que definen nuestro mundo y la sociedad actual es el proceso de globalización en el que estamos inmersos. Este proceso es fuertemente económico y sus implicaciones en las vidas de las personas son diferentes  según en que zona del planeta vivan.

En los aspectos culturales esta globalización no es tan fuerte como en un principio se temía, y al mismo tiempo la globalización política se ve incapaz de avanzar para superar los retos que este proceso plantea.

Viendo la situación en su conjunto, se nos plantea la necesidad de organismos transnacionales fuertes, que controlen los aspectos económicos que afectan a los diferentes territorios, pero que también velen por los aspectos sociales y de desarrollo.

La época en que vivimos pasara a la historia como aquella en la que dos aspectos destacan sobre los demás: una mortalidad muy alta debida a la pobreza estructural del planeta y el progresivo aumento de personas que viven en la pobreza por un lado y la perdida progresiva de derechos de la mayoría de los ciudadanos por otro. Y estos dos aspectos son revertibles  y subsanables.

Pero para ello hay que fortalecer aquellos organismos y entidades que representan la voz de la mayoría.

Las elecciones al parlamento europeo son vitales, tanto para los individuos, la sociedad y el mundo. Europa debe corregir su rumbo y adoptar medidas que afectaran a la vida de todos durante generaciones, y por ello es muy importante poner en valor estas elecciones.

No solo hay que esforzarse en llevar al parlamento a personas cualificadas íntegras y de una gran personalidad y capacidad de trabajo sino que es necesario mandarlas con un fuerte respaldo derivado del elevado número de votantes que los elijan.

Y, además, vista la tremenda fuerza que los poderes capitalistas y económicos han alcanzado en todos los aspectos, es necesario un fuerte grupo progresista y de izquierda capaz de presentar batalla y lograr imponer la voluntad de una mayoría de ciudadanos que ven impotentes como sus derechos son arrasados por la ambición y el egoísmo de una casta económica que solo piensa en su beneficio.

Como socialistas estamos preparados para presentar esa batalla, tenemos las personas necesarias, los objetivos claros y la confianza de saber que la mayoría de europeos tienen la misma visión del futuro que nosotros.

Tenemos que lograr que la gente se implique en estas elecciones, que vayan a votar, que sean conscientes de la importancia que van a tener los asuntos que se van tratar en la próxima legislatura y como nos van a afectar a nosotros y a nuestros hijos. Europa no ha sido la que nos ha puesto en la situación en la que nos encontramos, han sido los parlamentarios los que han actuado, o dejado de actuar, han sido los organismo que ellos han elegido y las personas que han puesto allí.

Si queremos que las cosas cambien hemos de  cambiar a esas personas por otras que defiendan nuestros intereses. Por aquellas que defiendan un ideario progresista, solidario que se preocupa por las personas. Personas de izquierda, SOCIALISTAS.