La exposición ‘Joyas de un patrimonio’ de la Diputación de Zaragoza supera las 10.000 visitas en menos de dos semanas

La muestra, que puede disfrutarse en el Palacio de Sástago hasta el 23 de junio, reúne 85 objetos y 36 edificios restaurados entre los años 2011 y 2019 por la institución provincial

La quinta edición de la exposición ‘Joyas de un patrimonio’ de la Diputación de Zaragoza ha superado las 10.000 visitas en menos de dos semanas en el Palacio de Sástago. La muestra reúne una selección de las más valiosas obras de arte restauradas en los últimos años en los municipios zaragozanos gracias a la institución provincial. La quinta edición de la exposición ‘Joyas de un patrimonio’ se inauguró el pasado 11 de abril y puede disfrutarse hasta el próximo 23 de junio.

“Estamos muy satisfechos con la acogida que está teniendo la exposición. El inicio ha coincidido con la Semana Santa y eso ha atraído a más visitantes”, ha destacado la diputada delegada de Cultura de la DPZ, Cristina Palacín, quien ha resaltado además que “tenemos verdaderas joyas en nuestra provincia, muchas veces desconocidas por los propios ciudadanos de los municipios y la muestra es un aperitivo para abrir boca e invitar a los visitantes a disfrutar del patrimonio en su lugar de procedencia”.

En la exposición pueden verse 85 objetos y 36 edificios de 60 localidades distintas, que han sido rehabilitados entre 2011 y 2019. Durante este periodo de tiempo, se han invertido alrededor de 16 millones de euros, de los cuales 11 han sido aportados por la Diputación de Zaragoza.

El resultado es un recorrido por la historia y el arte de la provincia de Zaragoza que se inicia en siglo XIII y llega hasta el XX pasando por los diferentes estilos de esas épocas: el gótico, el renacentista, el barroco, el rococó, el neoclasicismo, el academicismo y el realismo. Los comisarios de la muestra son dos funcionarios de la Diputación de Zaragoza: el historiador del arte José Ignacio Calvo Ruata y el arquitecto Carlos Bressel.
La mayoría de las piezas y los inmuebles recogidos en la muestra se han recuperado gracias a los distintos planes de restauración que impulsa y financia la Diputación de Zaragoza para recuperar el patrimonio civil y eclesiástico de los municipios, planes en los que también colaboran los ayuntamientos y las tres diócesis de la provincia (Zaragoza, Tarazona y Jaca).

No obstante, también se han incluido ejemplos de las actuaciones de las que se han beneficiado los edificios históricos que son propiedad de la DPZ –como el monasterio de Veruela o el palacio de Eguarás de Tarazona– y la labor realizada por las escuelas taller de restauración de bienes muebles y de documento gráfico que la institución provincial ha promovido en colaboración con el Instituto Aragonés de Empleo (Inaem) y el Fondo Social Europeo.
La primera exposición dedicada a las ‘Joyas de un patrimonio’ se celebró hace casi tres décadas, en 1990, con un doble objetivo: mostrar la riqueza y el enorme valor artístico del patrimonio cultural de la provincia y a la vez dar a conocer las intervenciones promovidas por la Diputación de Zaragoza para conservarlo. Desde entonces, la DPZ ha organizado otras cuatro muestras con el mismo título y la misma filosofía.

Bienes muebles
En esta última edición, ‘Joyas de un patrimonio’ expone 85 bienes muebles procedentes de 41 localidades, la mayoría de temática religiosa, entre los que hay retablos, cuadros, esculturas, documentos, carteles, un órgano, una momia procedente de la iglesia del Piquete de Quinto…

Entre las obras expuestas destacan piezas como el retablo de Santa María la Mayor de Tosos (1457-1458, taller de Blasco de Grañén); el retablo de la Virgen de la Corona de Erla (1465-1466, Tomás Giner y Arnault de Castellnou); el reloj viejo del monasterio de Veruela (1475-1479, autor desconocido); el retablo de San Miguel Arcángel de Abanto (h. 1525, Juan Soreda); el busto de San Indalecio de Calatorao (1536-1537, Damián Forment); la pintura de ‘Santa María la Mayor’ de Épila (h. 1630, autor desconocido); la pintura de ‘La Virgen del Rosario con Santo Domingo de Guzmán’ de Muel (h. 1770, José Luzán); el retablo de la Divina Pastora de Badules (último cuarto siglo XVIII, fray Manuel Bayeu); o la pintura de ‘San Miguel Arcángel derrotando a los demonios’ de Chodes (1772, fray Manuel Bayeu).

Bienes inmuebles
Además, y como novedad respecto a ediciones anteriores, la exposición incluye un audiovisual y 24 paneles en los que a través de planos, fotos y fotografías pueden verse las restauraciones realizadas en 36 edificios civiles y religiosos de 31 municipios.

Entre esos bienes inmuebles están el torreón del castillo de Alfajarín; la muralla de Daroca; la torre del Señorío de Erla; el castillo de Rodén de Fuentes de Ebro; las casillas de ‘pico’ de Grisel; la torre Mocha de Calatayud; el granero del conde de Aranda de Lumpiaque; el peirón de la ermita de San Sebastián de Urrea de Jaén y templos como la excolegiata de Santa María de Borja, la iglesia de San Miguel de Tarazona, la iglesia de San Pedro de Alagón, la iglesia de San Miguel de Maluenda o la iglesia de Santa María de Ateca.