Hoy nos duele profundamente despedir a nuestro compañero Javier Lambán Montañés, expresidente del Gobierno de Aragón, que nos ha dejado a los 67 años tras una larga y valiente batalla contra el cáncer. Nacido en Ejea de los Caballeros en 1957, Javier dedicó su vida al servicio público con compromiso, diálogo y una voz propia, siempre poniendo a nuestra comunidad autónoma por encima de todo. Aunque las palabras no pueden aplacar el dolor de su pérdida, nos reconforta saber que su trayectoria queda grabada para siempre en nuestra memoria.
Los cargos que ocupó a lo largo de su dilatada trayectoria —alcalde de Ejea de los Caballeros, presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza y presidente del Gobierno de Aragón— hablan de su entrega, pero aún más lo hace su obra. Como presidente de Aragón impulsó con determinación las energías renovables, el sector de la logística y los centros de datos para modernizar la economía aragonesa. También se comprometió con el sector agrario trabajando por la modernización de los regadíos. Aumentó las inversiones en sanidad, educación y políticas sociales tras años de austeridad, convencido, desde la socialdemocracia, de que el bienestar de los aragoneses era la prioridad. Con voz firme y municipalista, defendió siempre el papel de los ayuntamientos y la autonomía de las instituciones locales. Su amor por Aragón trascendió las siglas: dedicó su vida al servicio público con pasión por la tierra que le vio nacer.
Javier fue mucho más que un político para todos nosotros: era un amigo cercano, un compañero solidario, muy de Ejea y de las Cinco Villas. Un hombre de profunda humanidad. Su familia fue siempre su mayor orgullo y refugio. Sus dos nietas, fueron el centro de su alegría. Esa dedicación personal, ligada a sus valores de generosidad y cercanía, permanecerá imborrable en nuestra memoria.
En momentos de tristeza, las palabras de grandes pensadores nos ayudan a encontrar consuelo. Decía Baltasar Gracián, jesuita y escritor zaragozano que: «La muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar a puerto». Para Javier, a sus 67 años, ha llegado demasiado pronto a puerto tras una intensa travesía de servicio ejemplar. Mientras lamentamos su partida, su obra y sus ideales cobran vida en la memoria colectiva. Su ejemplo seguirá guiándonos como bandera viva de compromiso socialista y ciudadano.
La Comisión Ejecutiva Provincial y los militantes socialistas del PSOE de Zaragoza despedimos a Javier Lambán Montañés con eterno cariño y gratitud. Su voz seguirá resonando en cada proyecto por Aragón y en cada logro del municipalismo que él tanto defendió.
Que la tierra te sea leve, compañero.