El Pleno de la Diputación Provincial de Zaragoza ha sido tajante al aceptar la redistribución de los 250 menores migrantes no acompañados que le corresponden a Aragón “como una responsabilidad colectiva y un deber ético”. Así lo ha reflejado la moción que ha presentado conjuntamente PSOE y el resto de fuerzas progresistas.
El presidente de la corporación provincial, Juan Antonio Sánchez Quero, aprovechó el debate para zanjar las polémicas sobre la capacidad de Aragón para acoger a menores migrantes asegurando: “no es una cuestión de cifras sino de humanidad”.
De hecho, el Real Decreto del Gobierno de España establece la redistribución de los menores que llegan a Ceuta y Canarias en otras comunidades autónomas, en base a los principios de solidaridad entre las autonomías, especialmente en situaciones de emergencia humanitaria.
Según el Real Decreto a Aragón le corresponde tutelar y cuidar a 250 menores, para lo que el Ejecutivo central ha asignado 3,6 millones de euros que cubren los traslados, la manutención y la tutela. A pesar de la disposición de recursos económicos, la DPZ reiteró su “plena disposición a colaborar dentro del marco competencial” en todo lo que sea necesario en los municipios de Zaragoza para acoger a los menores en las mejores condiciones.
El presidente de la DPZ fue especialmente crítico con el Gobierno de Azcón por buscar constantemente excusas de mal pagador para entorpecer la actuación solidaria. “Nos ofrecimos a colaborar económicamente en lo que fuera necesario. Lo que ocurre es que Azcón no quiere acoger a estos niños y niñas.” Y aseguró que el Gobierno de Aragón hubiera tenido muchos más recursos para la ayuda humanitaria “si no hubiera dejado de recaudar 12 millones al rebajar impuestos a los ricos, o tendría más medios si aceptara los millones de la quita de la deuda que le ofrece el Gobierno de Pedro Sánchez”. El presidente de la DPZ no ha ocultado su temor y su rechazo más absoluto a que las verdaderas razones para no admitir a los menores sean la procedencia y el color de su piel.
El portavoz del PSOE en la corporación provincial, Francisco Compés, que defendió la moción en favor de la llegada de los menores, instó al Gobierno de Aragón a tramitar su acogida, a la vez que expresó el rechazo a cualquier muestra de racismo, alimentada desde la extrema derecha. “Tratar diferente a un menor si proviene de la Europa del este (en referencia a Ucrania) que del norte de África es una muestra de racismo a la que nos oponemos con firmeza”, afirmó Compés, quien animó a pensar en el bienestar de los menores para que puedan crecer en paz y libertad y convertirse en ciudadanos plenamente integrados, cuando alcancen la mayoría de edad.