Este tratamiento, pionero y de vanguardia, para la recogida de los residuos de los municipios, se va a implantar ahora en Huesca y Teruel con financiación de la DGA
Zaragoza, 14 de noviembre de 2025.- El PSOE de Zaragoza reclama al presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, una compensación económica para la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) por la implantación del servicio Ecoprovincia, un tratamiento de los residuos domiciliarios de los pueblos, pionero, de vanguardia y sostenible, que ha realizado sin ningún tipo de ayuda externa. La exigencia socialista, que busca un trato igualitario para la institución provincial, llega tras el anuncio del Ejecutivo autonómico de su intención de replicar el programa Ecoprovincia en Huesca y Teruel, dentro del Plan de Gestión Integral de Residuos (GIRAPEC 2024-2030)
El portavoz del Grupo Socialista en la DPZ, Francisco Compés, ha defendido ante el Pleno de la corporación provincial esta petición que se funda en la necesidad de que exista “un trato igualitario” para todas las instituciones y en “la necesidad de que se reconozca el esfuerzo es solitario que ha realizado la DPZ”.
Compés apela también a la “lógica”, cuando defiende que el servicio Ecoprovincia, que ahora se exporta a Huesca y Teruel, es también una “iniciativa revolucionaria para la sostenibilidad ambiental de nuestros pueblos , que se lideró desde Zaragoza”.
La DPZ, que defiende su papel de institución procuradora de apoyo y servicios para los municipios de Zaragoza cuando no llegan otras administraciones, defiende también su derecho a no estar en “desventaja” respecto de otras instituciones, y así mantener su objetivo de asegurar oportunidades a los ciudadanos de la provincia.
La DPZ puso en marcha Ecoprovincia en 2021 con una inversión superior a 24 M€ y construyó seis plantas de transferencia en distintos puntos de Zaragoza donde se compacta la basura del contenedor verde y, ya con este tratamiento, se traslada a Centro de Residuos de Zaragoza capital. De esta manera 265 municipios de Zaragoza adheridos al servicio ya no entierran sus residuos en vertederos ni necesitan habilitar otros nuevos, cumpliendo con las exigencias medioambientales europeas y situando a Zaragoza como referencia y modelo a seguir.