Los habitantes de once pueblos se rebelan contra una planificación que maltrata a los vecinos e hipoteca un servicio público esencial
Gotor (Zaragoza), 29 de diciembre de 2025.- Los vecinos de la comarca del Aranda han estallado contra la concesión del transporte de viajeros por carretera, que es un desmantelamiento encubierto de este servicio público, ya que funciona a demanda, con furgonetas, incumpliendo horarios y dejando en tierra a los pasajeros.
Después de las primeras jornadas del nuevo servicio, que ha sido adjudicado a la empresa gallega Monbus, el malestar es tal, que el PSOE ha utilizado las redes sociales para abrir un debate sobre las condiciones que asfixian a los pueblos, ya que se les somete a un goteo de restricciones en los servicios públicos que abocan al mundo rural a la desaparición, aunque el PSOE en el Aranda asegura que “va a dar la batalla contra estas acciones tan reprobables”.
El alcalde de Gotor, José Ángel Calvo, explica las condiciones leoninas de la concesionaria del autobús (con trayectos entre Calcena y Zaragoza; Pomer y Zaragoza y Aranda de Moncayo y Zaragoza), que solo envía el vehículo “si llamas antes por teléfono”. Pero no acaba ahí el relato de las incertidumbres que rodean al servicio concesional. “Si hay pocos usuarios, en vez de acudir un autobús lo hace una furgoneta, pero si al final se llena conforme va recogiendo gente, hay pasajeros que se quedan en tierra”.
A esta lista de despropósitos, hay que añadir que no se cumplen los horarios establecidos para realizar los itinerarios, de manera que los pasajeros que han tenido la suerte de desplazarse hacia sus destinos, no saben si tienen asegurado el viaje de vuelta. El alcalde de Gotor asegura que no hay por dónde coger este orden de cosas, y añade que todavía agrava mucho más la situación el hecho de que la mayoría de los usuarios del servicio sean personas mayores, que generalmente se desplazan por razones médicas. Para rizar el rizo, Calvo se refiere al anuncio del Salud informa que avisa que desde el 22 de diciembre hasta el 5 de enero no funcionara ningún consultorio de la comarca, salvo en Illueca.
El primer edil asegura que lo que está haciendo la empresa de transporte con el consentimiento del Gobierno de Aragón es “dejar a los pueblos a su suerte. ¿Cómo vas a fiar la llegada de bus a una llamada por teléfono si con demasiada frecuencia tenemos fallos de cobertura?”, se pregunta.
José Ángel Calvo insta a las partes, tanto a Gobierno de Aragón como a la concesionaria, a modificar radicalmente su servicio en la comarca, y aunque se sienten cercados por una Administración que permite dejarlos sin médico y sin transporte, asegura que “van a dar la batalla” y no van a permitir que “a distancia, sin conocimiento y sin sensibilidad se firme la defunción de los pueblos. Somos pueblos vivos y vamos a defenderlos”, asegura.