Los problemas por el servicio del autobús se agravan y llenan de malestar a los pueblos del Aranda y el Isuela, aunque cada día se suman más agravios en la provincia

Las concesionarias cambian las condiciones a su antojo y el Gobierno de Aragón da la callada por respuesta

Gotor (Zaragoza), 8 de enero de 2026.- Los problemas con el servicio de transporte de viajeros por carretera se agravan cada semana que pasa y llenan de malestar a los vecinos del Aranda y del Isuela, aunque el enfado se está extendiendo al resto de municipios de la provincia de Zaragoza. Las críticas no paran de llegar al Gobierno de Aragón, que da la callada por respuesta.

“Lo que se está haciendo nada tiene que ver con el mapa concesional que se aprobó para garantizar un transporte de viajeros de calidad en el medio rural”, explica el alcalde de Gotor, José Ángel Calvo Ayora, porque las licitaciones, que se han hecho por áreas, han ido “despedazando el proyecto global, permitiendo a las concesionarias poner sus propias condiciones, que, además, las varían cuando quieren”.

En esta ecuación, juega un papel importante el Gobierno de Aragón que, desde la primera licitación del servicio, que data de 2024, “está dando hachazo tras hachazo al medio rural”. Y no solo eso, el Gobierno de Aragón se jacta de haber reducido el número de contratos de transporte de 100 a 8, como sinónimo de buena gestión, “pero en realidad, ha servido para dar los contratos a las empresas grandes de fuera de Aragón y dejar sin nada a las que operan en el territorio desde siempre y con estándares de calidad”, mantiene Calvo Ayora.

Así, el alcalde de Gotor relata cómo se sustituyen autobuses por furgonetas, cómo el servicio regular hay que solicitarlo con 24 horas de antelación, cómo cada vez es más frecuente que anulen el viaje de vuelta a los pueblos, o que supriman a todo el valle del Isuela el servicio a Calatayud, donde está el hospital de referencia de toda la zona, o en Valdejalón, donde se repiten estos problemas.

Los pueblos están pasando del malestar a la indignación porque este recorte evidente del servicio de autobús añade más dificultad a la pervivencia del medio rural.