Todos los grupos municipales de Zaragoza menos el PP de Natalia Chueca apoyan las reivindicaciones de Monzalbarba

Una moción presentada por los socialistas y defendida por las entidades ciudadanas y por el alcalde del barrio rural, Joaquín Tiestos, reclama acciones contra el olvido y la falta de sensibilidad de la alcaldesa de la capital aragonesa

Monzalbarba (Zaragoza), 27 de marzo de 2026.- Los vecinos de Monzalbarba han logrado el apoyo mayoritario de todos los grupos municipales de Zaragoza, a excepción del PP, a sus demandas, que claman por rescatar a este barrio rural del oeste de la capital aragonesa del abandono en que lo ha sumido la gestión de la alcaldesa Natalia Chueca.

El Grupo Municipal del PSOE asumió una moción para reclamar actuaciones y mejoras en el barrio, pero cedió el protagonismo a las entidades vecinales y al alcalde del barrio, el también socialista, Joaquín Tiestos, para su defensa. Fue tal la contundencia del relato que llevaron al salón de Plenos, a la vez que tan razonado y elocuente, que terminó recogiendo la mayor parte de los votos a su favor: 16 síes (PSOE, Vox, Zec y Marisa Gaspar –hasta hace poco en las filas de la ultraderecha–) frente a los 15 del PP.

Las reclamaciones de Monzalbarba no fueron una carta a los Reyes Magos sino la descripción de “la falta de interés” del Gobierno municipal, que evita hasta las labores de mantenimiento más habituales. Así, Monzalbarba habló de la necesidad de podar árboles de gran porte, aunque no les toque hasta el año 27, según el cronograma del consistorio zaragozano. También de reparar baches y desperfectos en determinadas calles para las que Conservación de Infraestructuras les dice que no tiene presupuesto. Incluyó la necesidad de abrir calles, como Bomba, Argensola, Gaspar de Pex o de unir la calle Mediano con el Camino de la Estación para posibilitar que las mencionadas vías no sean un fondo de saco y, sobre todo, para permitir el paso de los nuevos autobuses eléctricos, que son más altos que los puentes que dan acceso al barrio rural, y por lo tanto no se pueden incorporar a la flota que les da servicio.

Los vecinos hablaron también de un potrero para la práctica de deporte, que fue un equipamiento que se frustró hace mucho tiempo cuando se proyectó el pabellón sociocultural, que nunca se llegó a levantar. Ahora lo quieren recuperar con el cambio de uso de una parcela aneja que no se va a desarrollar.

“Hablamos de cosas que los vecinos sufren a diario y que suponen una merma de calidad de vida que no requiere grandes inversiones, pero sí una sensibilidad que la alcaldesa Chueca no ha mostrado con Monzalbarba”, asegura el alcalde, Joaquín Tiestos.

El representante de la alcaldesa en el barrio rural sabe que la aprobación de esta moción es un “triunfo moral”, pero que al no ser vinculante no garantiza la ejecución de los trabajos. Por eso, los vecinos y la Junta Vecinal insistirán en todos estos asuntos con una manifestación programada desde la avenida de San José hasta la plaza de España en el barrio, el próximo 12 de abril.

Los barrios rurales son una fórmula administrativa curiosa, porque forman parte de la capital aragonesa y dependen del Ayuntamiento de Zaragoza, aunque mantienen el aspecto más propio de un pueblo, pero “lo que no es de recibo es que nuestro Ayuntamiento nos ignore, nos niegue el pan y la sal y reste posibilidades a estos enclaves”, dice Tiestos, quien agradece en nombre de sus vecinos que el salón de Plenos de la plaza del Pilar, fuera “permeable” a las demandas de un pequeño barrio de Zaragoza.