Zaragoza, 6 de mayo de 2026.- Alcaldes y portavoces socialistas aseguran que la falta de secretarios en los municipios de poca población es un problema acuciante y reconocen que pactan entre las localidades próximas para compartir, aunque sea un día al mes, la figura del secretario, a fin de poder celebrar los preceptivos Plenos, firmar facturas y nóminas y tramitar las subvenciones, entre otros asuntos.
Los municipios piden a Administración Pública del Gobierno de Aragón que articulen soluciones para que no se cronifique la falta de secretarios en los pueblos de difícil cobertura porque les ata de pies y manos.
El alcalde de Tierga, Adrián De la Mella, reconoce que los autónomos y las pequeñas empresas que trabajan con los consistorios del medio rural “tienen mucha paciencia” y admiten que se les retrase el pago de facturas, por ejemplo, pero asegura que no debe ser la manera de proceder de la Administración local.
Los secretarios municipales deben superar una oposición de carácter nacional y después eligen destino. Las comunidades autónomas organizan bolsas de empleo a las que recurren cuando hace falta. De la misma manera imparten cursos de capacitación para graduados universitarios que les facultan para estar al frente de los ayuntamientos, aunque a veces llegan sin ninguna experiencia.
Sin embargo, esta organización no está dando soluciones globales. Hay secretarios que lo son de varios pueblos a la vez; otros que se ceden algunos días a otros consistorios para sacar adelante el trabajo. “A veces el Gobierno de Aragón delega en los pueblos para que encuentren a algún candidato, pero otras veces, es reticente cuando se les reclama a una persona concreta que ya conoce el pueblo y para la que se solicita una comisión de servicios, que le permita continuar su labor en el municipio”, señalan desde Épila. Lo cierto es que hay mucha interinidad y mucha movilidad que se suple con secretarios de guardia, o suplentes. Lo cierto es que, en muchas ocasiones a los secretarios no les compensa el tener que desplazarse a diario y volver al fin de la jornada a sus casas, porque en los pueblos tampoco se pueden quedar.
Algunos ayuntamientos capean el temporal, como en Ibdes, sin tener tiempos de vacío, pero viendo pasar a un elevado número de profesionales por las dependencias consistoriales. En otros casos, como en María de Huerva, la movilidad es enemiga directa de la activación de una comisión de información que encuentra en la falta de secretario la excusa perfecta para no echar a andar.
En el mejor de los casos, los secretarios realizan el trabajo básico y después los auxiliares administrativos, si los hay, terminan de completar toda la tarea o en su defecto el alcalde, que lo mismo hacer certificados para que los agricultores soliciten la PAC, que un contrato de servicios.
Los ayuntamientos y los portavoces socialistas piden “más complicidad del Gobierno de Aragón para habilitar otras soluciones, porque tal y como estamos “ponemos en solfa todo el sistema democrático” y le “vamos danto la puntilla” al mundo rural.