Reflexiones ante la nueva reforma del regimen local.

Resulta apresurado y podría resultar simplista hacer una valoración de los diversos aspectos que puede generar la reforma anunciada del régimen local, pero al menos si cabe hacer valoraciones globales, de toma de posición inicial sobre los criterios básicos anunciados, parea seguir, con toda seguridad, y por los expertos, en un análisis pormenorizado y por materias concretas.

 

 

 

 1) Solamente el enunciado ya llama a la sorpresa, o mas aun al temor de lo que se pretende: Ley de Racionalización y sostenibilidad de la administración local”

 

La preguntas que me hago son varias: algunas ¿la crisis da, justifica y permite todo? ¿Es que la administración local de verdad era irracional e insostenible hasta ahora?

 

Como el Gobierno nos esta demostrando hay que entrara a saco para reformar con el único objetivo –aparente- de reducir costes.

 

Pero, esa reducción ¿que va a costar de verdad?

No nos quedemos sólo en indicadores de gasto (de eficiencia), cotejemos indicadores de eficacia (objetivos) y sobre todo de impacto (a quien y como va a afectar).

 

Porque en esta reforma no aparece por ningún sitio la mas mínima consideración de los ciudadanos, de los vecinos, de los usuarios de los servicios locales.

 

Además todos los estudios económicos indican que las Administraciones locales son las que menos participan en el déficit global.

 

Por ello, ¿qué administración va a prestar los servicios eliminados? ¿Las comunidades autónomas? ¿Las diputaciones? ¿Las comarcas? O NINGUNA, pues lo que se produce es un proceso de resignación de competencias en un clima de crisis y de recortes económicos que generan recortes sociales.

 

Ejemplo: si se cierra la escuela infantil municipal, ¿la abrirá la comarca? ¿La diputación? ¿La comunidad autónoma? ¿Con qué recursos? ¿No obedece todo el plan a conseguir el ahorro, es decir dejar de prestar el servicio? Pues en ese momento el perjudicado es el usuario, ciudadano, vecino,….

Además, ¿por qué acometió esa actividad el municipio? Pues porque no había nadie que prestara ese servicio, y valiéndose de los recursos que tenia, porque le preocupaba su vecino (porque es la administración mas cercana a la necesidad y a la persona), por lo que si desaparece ese lazo de unión, en la lejanía, en el anonimato, se dejará mas fácilmente de prestar y de preocupar.

Ejemplos los tenemos ya con los centros de salud, con los hospitales, con los colegios, con los centros asistenciales, comedores,…..

Por ello los ejemplos se reproducirán y multiplicarán con los diversos colectivos: niños, jóvenes y sobre todo los mayores (en una población como en Aragón tremendamente envejecida)

 

2) “Una administración, una competencia”

 

Sigue así la falacia con esta frase, sobre la pretendida idea de clarificar competencias, pero de verdad ¿dónde ha habido confusión y multiplicidad de ejercicio de competencias?

Mas bien lo contrario, ha habido ejercicio impropio POR DAR SOLUCION a los problemas reales, que efectivamente no correspondían muchas veces a los municipios, pero que se han sentido corresponsables.

 

Por ello, no nos convence esta reforma, es injusta, lejana, hecha desde los despachos de los que no conocen o  viven los problemas reales, cruel, porque prioriza reducir el coste económico sobre la prestación real de los servicios a las personas, inconstitucional porque atenta a la autonomía de los municipios, es decir de las personas.

 

3) Ya seguiremos hablando más adelante de otras falacias, como ahorrar en los sueldos de los concejales y alcaldes (¡como los de los pequeños municipios, a los que les cuesta dinero ejercer su cargo!), favorecer la iniciativa privada (privatizaciones encubiertas), disolver mancomunidades (que prestan servicios que de otra forma no se prestarían o serán más costosos en manos privadas,….  En definitiva con estas medidas, ¿se quiere vertebrar un territorio como Aragón? ¿O más bien terminar despoblándolo y entregándolo a los mercaderes?

 

 

A.L. PSOE – Las Fuentes