Calatayud (Zaragoza), 21 de septiembre de 2026.- El PSOE, que ha solicitado al equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Calatayud (PP) una revisión exhaustiva de las barreras arquitectónicas y una propuesta para su eliminación, esperará, a que el consistorio finalice la redacción de la nueva Ordenanza de Accesibilidad Universal que supuestamente debe reflejar y ordenar las acciones para hacer de la capital bilbilitana una ciudad transitable para todos los peatones.
El PSOE aceptó la petición de los populares de retrasar el debate sobre la accesibilidad, pero advierte que la nueva ordenanza, que nace al calor de la adhesión de Calatayud a la Red de Ciudades Amigas del Mayor, no puede ser una excusa para “dilatar las intervenciones”. La portavoz de los socialistas de Calatayud, Sandra Marín, explica que las barreras que perduran en la localidad generan “auténticas complicaciones a los peatones, especialmente a los que presentan problemas de movilidad, tienen discapacidad visual o a las familias que llevan carritos de bebé”, por lo que, apostilla, “no aceptaremos que no se contemplen acciones inmediatas, que no se exijan las medidas pertinentes a las obras próximas a empezar o que se escuden en la aprobación definitiva de la norma para empezar a trabajar”.
Los socialistas reclaman en su propuesta la realización de un diagnóstico previo del estado de accesibilidad de los itinerarios peatonales en la ciudad, seguido de la revisión de los pasos de peatones para comprobar la correcta ejecución de los rebajes, la inexistencia de escalones, si se dispone o no de pavimento podotáctil y si hay continuidad en el itinerario accesible. El acuerdo que persigue el PSOE incluye también la revisión de la anchura útil de las aceras, la elaboración de un inventario municipal con todas las barreras arquitectónicas, que incluyan además las zonas de pavimentos deteriorados, las deficiencias de señalización accesible, los accesos deficientes a edificios públicos o las paradas de transporte público con dificultades.
La portavoz socialista pide que para este trabajo se cuente con las aportaciones de las asociaciones de personas con discapacidad, personas mayores y cuantas entidades sociales quieran participar, identificando necesidades. Asimismo, considera necesario establecer un orden de prioridad para ejecutar los trabajos que sean necesarios.
Sandra Marín explica que las quejas ciudadanas aluden reiteradamente a los pasos de peatones sin rebajes o elaborados de manera incorrecta, a las aceras insuficientes para permitir el paso de una silla de ruedas, a los pavimentos deteriorados, a los obstáculos que jalonan los itinerarios, como señales, farolas, mobiliario urbano, a la falta de continuidad en los itinerarios peatonales y a las dificultades que se encuentran para acceder a edificios o espacios públicos.
Marín recalca que es una “obligación “de los ayuntamientos eliminar riesgos y mantener un estado practicable en las vías urbanas, y añade que lograr este objetivo “no solo es bueno para las personas que, de manera puntual o prolongada en el tiempo, pueden presentar dificultades, sino que beneficia a toda la población y da cuenta del respeto de una sociedad a los derechos y a las necesidades de las personas y del carácter integrador de la misma”.