El PSOE de Zaragoza lamenta el fallecimiento de Jesús Martínez Herrera, histórico alcalde de El Burgo de Ebro y referente del municipalismo aragonés

Su labor incansable le llevó a las Cortes de Aragón y al Senado en las Cortes generales, entendiendo siempre que detrás de cada decisión política hay nombres propios, familias que prosperan y pueblos que ganan futuro

Zaragoza, 5 de noviembre de 2026.- Hoy es un día de profunda tristeza para el socialismo zaragozano y aragonés. Nos ha dejado Jesús Martínez Herrera, un compañero excepcional, un hombre profundamente comprometido con su tierra y un socialista ejemplar que dedicó buena parte de su vida a trabajar por el bienestar de los demás.

Durante veintidós años, como alcalde de El Burgo de Ebro entre 1983 y 2005, Jesús fue el gran protagonista de la transformación y modernización de su municipio desde los inicios de la democracia local. Su incansable labor a pie de calle, su cercanía con los vecinos y su empeño por el desarrollo municipal se extendieron también a nivel autonómico y nacional, dejando su impronta como diputado en las Cortes de Aragón y como senador por la provincia de Zaragoza en las Cortes Generales.

La provincia de Zaragoza y el municipalismo aragonés tienen mucho que agradecerle. Su compromiso fue fundamental para asentar las bases del progreso en El Burgo de Ebro, impulsando servicios públicos, infraestructuras y oportunidades para sus vecinos. Además, su pasión por su pueblo no terminó en la gestión institucional: en su faceta como escritor e historiador local, dedicó sus últimos años a investigar, rescatar y salvaguardar la memoria histórica y la identidad de su localidad para las futuras generaciones.

Jesús Martínez Herrera entendía la política desde el municipalismo más puro, aquel que sabe que detrás de cada decisión hay nombres propios, familias que prosperan y pueblos que ganan futuro. Esa vocación de servicio público, forjada desde su militancia sindical antifranquista en los años setenta y como fundador de la Agrupación Local del PSOE en El Burgo de Ebro, marcó toda su trayectoria.

Hoy despedimos con enorme tristeza a un compañero que deja una huella imborrable en el socialismo de nuestra provincia de Zaragoza y de Aragón. Su legado permanece en el progreso de El Burgo de Ebro, en las páginas de historia que nos regala su obra y en el recuerdo de quienes compartimos con él tantos años de trabajo e ilusiones.

Desde el PSOE de Zaragoza y su Comisión Ejecutiva Provincial queremos trasladar nuestro abrazo más sincero a su familia, a sus amistades y a toda la familia socialista aragonesa. Nos deja un referente del municipalismo, pero su compromiso, su trabajo y su ejemplo seguirán formando parte de nuestra historia.

Hasta siempre, Jesús. Que la tierra te sea leve.