Así se pronunciaba el titular del Ministerio de Trabajo en el transcurso de una conferencia bajo el título “La Política de Reformas” que se celebró esta tarde en el Centro Cívico de Ejea, un acto organizado por el Ayuntamiento ejeano y el Círculo de Opinión ‘Juan Sancho’.
A esta conferencia asistieron el delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández; el diputado en Cortes, Jesús Membrado; la senadora ejeana y presidenta del Círculo de Opinión ‘Juan Sancho’, Susana Sumelzo, así como el alcalde de Ejea, el socialista Javier Lambán. Este último fue el encargado de la presentación de la conferencia destacando que el ministro de Trabajo es “el hombre que le ha dado la impronta de éxito, el impulso que necesitaba el Gobierno para que las reformas llegaran a buen puerto y nos ayudaran a superar la crisis económica”.
Por su parte, el ministro explicó que “es fácil ejercer el liderazgo en política en tiempos de bonanza, pero no lo es tanto en momentos como este” de crisis económica, cuando hay que adoptar “medidas que incluyen sacrificios, en muchas ocasiones impopulares y en la medida en que no producen frutos de manera inmediata tienen dificultades para ser comprendidas por los ciudadanos”, pero insistió en que “tenemos que hacerlo”.
Valeriano Gómez destacó que “si tuviéramos una visión de corto plazo de la política, quizás nos hubiéramos limitado a dejar correr las cosas, pero nos hubiéramos traicionado a nosotros mismos” por lo que concluyó que “tenemos que mantener la capacidad de elevar la mirada al futuro”.
Al respecto añadió que “siempre lo hemos hecho así” porque “en nuestra visión más allá del mañana, en nuestra forma de mantener el timón y el rumbo de la sociedad ha sabido residir la fuerza de los gobiernos progresistas en España”.
Gómez recordó que “siempre hemos pensado que nuestro país necesitaba reformas” y de todas ellas “la más importante era producir un cambio en la forma de producir, de dinamizar el crecimiento económico”. De hecho y desde 2004 –continuó—“ese ha sido uno de los principales objetivos que siempre han orientado la gestión del Gobierno”.
En otro momento de su conferencia, Valeriano Gómez dijo ser “de los que piensan” que el periodo comprendido entre 1996 y la crisis de 2007 “debemos procurar que nos quede grabado para siempre” ya que situaciones como las que atravesamos en estos años “marcan a un país y a una sociedad”.
Por esa razón, comentó, “introducimos siempre en nuestro discurso la necesidad de cambiar el modelo productivo” ya que “sabíamos que los excesos en el ámbito inmobiliario terminaríamos pagándolos con creces”.
Con la llegada del euro, “creíamos que nuestra historia de dificultades habría acabado” pero “nos habíamos olvidado de que aunque compartiéramos la misma moneda, teníamos que mantener un equilibrio importante en nuestra forma de financiarnos”.
Además, el ministro hizo alusión al periodo de bonanza entre 2004 y 2008 en el que “no perdimos el tiempo” puesto que “se invirtió en una política fuerte de infraestructuras, aplicamos una política de reparto y justicia social” con la subida de las pensiones mínimas y el salario mínimo y con la puesta en marcha de la Ley de Dependencia.
Valeriano Gómez hizo hincapié en que “para nosotros fueron los años más importantes en el desarrollo de la política social en nuestro país, años en los que la situación de la economía permitía políticas de reparto”. Posteriormente llego la crisis y “un país que tenía un endeudamiento enorme y que en muchas ocasiones se había resistido a aplicar una política de reformas, tiene que convencerse de que no hay atajos”.
Así, añadió que el Gobierno socialista ha impulsado una política de reformas “desde la convicción” de que “era necesario hacerlas” y “si estábamos convencidos de que en algún momento era necesario hacerlas, es mejor hacerlas cuanto antes”.
A su modo de ver, en conjunto “las reformas han sido importantes” y de hecho, incidió en que “si no hubiéramos abordado las reformas laborales, alcanzado un acuerdo social y volver a reconstruir un clima de dialogo, es posible que hoy estuviéramos cerca del pelotón de los torpes”.
El ministro de Trabajo siguió explicando que “sabemos que el resultado en términos de empleo está muy vinculado a que empiece a dar resultado la reforma del sistema financiero” y por tanto, “la tarea de futuro es culminar con las reformas y hacer que funcione con normalidad nuestro sistema financiero. Esta será la clave”.
En su opinión, cuando pase el tiempo “apreciaremos con mucho mejor visión este conjunto de reformas”, que tiene en uno de sus símbolos “la de las pensiones”, dijo, “la primera acordada en un país europeo desde mediados de los 90”.
Gómez agregó que “hemos planteado otro conjunto de reformas importantes”, como la de las políticas activas.
En definitiva, se ha llevado a cabo una “gran reforma que está desarrollada casi en su totalidad en lo laboral, una reforma del sistema de pensiones y está a punto de concluir una reforma pactada en la negociación colectiva”. A su juicio, “ahora falta que empiece a dar resultados la reforma del sector financiero”.