La prensa aragonesa se hace eco de la «malintencionada» publicación editada por el PP de Ejea

La prensa aragonesa se ha hecho eco de la «malintencionada» publicación repartida hace unos días por el Partido Popular de Ejea lanzando falsas y oportunistas acusaciones contra el Partido Socialista y su secretario general, Javier Lambán.

En concreto, el artículo aparecía publicado el pasado jueves, 7 de abril, en el Periódico de Aragón y llevaba por título «El PP de Ejea da clases de (mal) periodismo».

A continuación, reproducimos de manera textual el citado artículo:

El PP de Ejea de los Caballeros ha tirado la casa por la ventana. A pesar de la austeridad que pregonan en algunos ámbitos, los conservadores de las Cinco Villas han editado una revista en la que se dedican, fundamentalmente, a descuartizar la gestión realizada por el PSOE en la ciudad. Lo hacen además, con un diseño que imita el que utiliza otro medio de comunicación, próximo a los socialistas, y que se edita en la localidad.

Al panfleto, pretendidamente periodístico, no le falta de nada. Ni anuncios. Aunque todos del PP. A partir de ahí desgranan los proyectos que el alcalde de Ejea, Javier Lambán, ha puesto en marcha en su ciudad. A pesar de ello, abren la edición con el paro, del que parecen culpabilizar al primer edil. También se le acusa de hundir la hostelería, de subir los impuestos un 16%, de callarse el cierre de una empresa, de gastar medio millón en coches o de subvencionarse a sí mismo desde la Diputación Provincial de Zaragoza.

Todo ello, claro está, sin aportar ni una sola prueba documental. Más allá del planfleto en sí, que en realidad no demuestra nada. Constituye, al contrario, una demostración fehaciente de cuán baja puede ser la política en algunas ocasiones.

Los populares no dejan pasar la oportunidad, como es lógico, de vender sus propios proyectos, de hacerse autoentrevistas y de poner en duda algunas subvenciones que se dan a algunas asociaciones que los conservadores vinculan al PSOE. Tan graves son algunas cuestiones que quizás deberían dirimirse en los juzgados. Aunque ese ya es otro cantar.