Debemos asumir el reto de articular un gran proyecto político en torno al PSOE que vertebre y cohesione la región aragonesa y contribuya a la vertebración y cohesión de España. España debe desarrollar su configuración autonómica, casi federal, con respeto a las diferencias, pero sin perder nunca la visión de un Estado fuerte y solidario con los territorios menos favorecidos. Para ello debemos liberar todas las energías civiles, toda la inteligencia y todo el compromiso cívico existente en Aragón.
Se nos deberá excusar por hablar excesivamente desde una perspectiva zaragozana. Pero es lógico, dado nuestro conocimiento sobre ella y dada también una cierta percepción de agravio, debida sin duda a una metodología manifiestamente mejorable en la reflexión y en la toma de decisiones que sobre el desarrollo de Aragón hemos realizado los socialistas.