La Agrupación Socialista de Ejea organiza una charla sobre el abastecimiento de agua a Barcelona

El consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, el socialista Gonzalo Arguilé y el alcalde de Ejea y secretario general de la Agrupación Socialista de esta localidad, Javier Lambán, intervinieron en esta charla que tuvo lugar el pasado viernes en el Centro Cívico de esta localidad zaragozana. El acto fue presentado por la senadora del PSOE por Zaragoza, Susana Sumelzo.

Arguilé recordó en su intervención que desde 1981 está autorizada la transferencia de aguas desde dos canales laterales del delta del río Ebro para abastecimiento urbano e industrial de los municipios de la provincia de Tarragona.

El caudal concedido es de 4 metros cúbicos por segundo, lo que equivale a un máximo de 126 hectómetros cúbicos al año. Arguilé recordó  que no se utiliza la totalidad de la concesión, sino que sobran entre 40 y 50 hectómetros cúbicos anuales «que no los usan pero los tienen concedidos».

Precisamente esa cantidad es la que se va a utilizar para el abastecimiento de agua a Barcelona por lo que el consejero insistió en que «no se detrae más agua del Ebro» y no hay ninguna nueva transferencia.

Por otro lado, Gonzalo Arguilé incidió en que se trata de una «cesión temporal» y concluirá automáticamente 30 días después de entrar en funcionamiento la desaladora de Barcelona o quedara superada la actual situación de sequía.

Por su parte, Javier Lambán se refirió a la «falsa polémica» que se ha generado en torno al abastecimiento del agua a Barcelona. A su juicio se trata de una «pura operación política de acoso y derribo a Marcelino Iglesias y al PSOE aragonés».

Lambán calificó de «penosa, patética y un ejercicio de cinismo» la actitud del Partido Popular en todo este asunto «tratando de identificar el trasvase propuesto por Aznar con el abastecimiento de agua a Barcelona», puesto que las diferencias entre ambos «son clamorosas».

El socialista también subrayó que «no estaremos nunca en contra de suministrar agua a un ciudadano español cuando la necesite». Y «siendo compresivos con el Gobierno y con Cataluña, debemos ser exigentes con nuestro Ejecutivo para decirle que queremos ser tratados con la misma celeridad», aseveró, en alusión a las obras del Pacto del Agua y en concreto, el recrecimiento de Yesa.