El PSOE de Pina de Ebro, indignado con la apropiación política que ha hecho el vicepresidente Nolasco de la nueva residencia para personas mayores

Los socialistas se congratulan de tener más cerca la entrada en funcionamiento de este recurso público, que ha sido posible gracias al trabajo y el empeño de diversas corporaciones municipales y de los gobiernos socialistas, completamente ignorados por el consejero de Desregulación, Bienestar y Familia

Pina de Ebro (Zaragoza), 26 de junio de 2026.-  Los socialistas de Pina de Ebro expresan su “más absoluta indignación” por la actitud del vicepresidente del Gobierno de Aragón y consejero de Desregulación, Bienestar y Familia, Alejandro Nolasco, que, en su visita a las obras de la nueva residencia de mayores de la localidad, ignoró los esfuerzos de las distintas corporaciones locales y de los gobiernos socialistas que le precedieron para impulsar este recurso “que es de todo el pueblo y no de un partido político”.

La portavoz de los socialistas y exalcaldesa de Pina, Mercedes Abós, se congratuló de las noticias que hablan de la cercanía de la fecha en que abrirá sus puertas la residencia, con 48 plazas, pero recalca que no se puede obviar que la infraestructura “no nace ahora por generación espontánea y no es un logro exclusivo de quienes ocupan las instituciones en la actualidad, que únicamente deben impulsar los trámites administrativos obligatorios para ponerla en marcha”.

Abós asegura que no se puede pasar por alto que la residencia es el resultado “de años de trabajo, de inversión y de compromiso de muchas personas”, pero Nolasco, que en su visita a la localidad tampoco implicó a los grupos municipales de la oposición, ha realizado un ejercicio de “ilegitima usurpación de la gestión” cuando debía estar hablando de “una obra colectiva”.

La portavoz socialista reclama “honestidad” al vicepresidente del equipo de Azcón para reconocer a quienes hicieron posible esta obra, no exenta de dificultades, y aboga por una práctica política basada en los principios democráticos, que no ven en el adversario político a un enemigo, que no practican la apropiación de las acciones políticas y que hacen del respeto una seña de identidad.